Las cicatrices que pueden ser moduladas con el láser son las rojas y las excavadas más superficiales. Las cicatrices posacnéicas, las estrías y las cicatrices hipertróficas son las más frecuentemente consultadas.
El abordaje con microcirugía láser de las cicatrices posacneicas se hará de acuerdo a los componentes anatómicos que puedan ser debidamente resueltos. Ocurrirá que las cicatrices más profundas y anchas requerirán injertos dérmicos y las más profundas y estrechas los llamados sacabocados con cierres primarios. Mejorías muy homogéneas pueden resultar posterior al uso del láser Fraxel o el láser de CO2 en presencia de muchos cambios de diferente profundidad como suele suceder en la mayoría de los casos.
En presencia de cicatrices postacneicas se deberá tener en cuenta:
1. Cuando existen lesiones con acné activo: Estos casos presentan en forma coincidente lesiones como:
a. Quistes y comedones: Deberán ser extraidos con técnicas de microextracción y microcierre.
b. Fístulas agudas : Deberán ser destechadas sus trayectos avivados y cerrados individualmente y de forma individual con microcirugía
2. Poros dilatados y cicatrices muy profundas: No responden a las dermoabrasiones ni a los láseres fraccionales. Deberán intervenirse individualmente entre subincisiones y cierres primarios con sacabocados y cierres primarios.
3. Cicatrices en valle: No responden al láser ablativo. Se requieren injertos dérmicos o rellenos con subincisiones.
4. Fístulas antiguas: Deberán ser destechadas sus trayectos avivados y cerrados individualmente y de forma manual con microcirugía
Las cicatrices que se desarrollan posterior a las cirugías tienen las siguientes presentaciones:
1. Eritema: La persistencia del color rojo en la zona de la incisión puede resultar en una hipertrofia o atrofia entre los bordes. La intervención profiláctica una vez se retiren las suturas parece ser la única técnica razonable cuando se presume que la cicatriz evolucionará hacia la hipertrofia.
2. Masa: Una vez se desarrolla la posibilidad de modulación deberá iniciarse con láser y seguida posteriormente con inyecciones de 5-FU con los cual se controla en forma más predecible un posible hundimiento, descoloración o atrofia a menudo desarrollada con las inyecciones locales de esteroides.
3. Dureza: Indica hipertrofia y actividad de la cicatriz. La modulación más posible se deberá hacer con láseres de mayor penetración.
4. Hundimiento: El hundimiento en la zona intervenida puede ser resultado de la inclusión en la sutura del lecho subcutáneo para no permitir espacios muertos. También la excesiva tensión y la atrofia puede dar este resultado. Deberá juzgarse la posibilidad de una revisión de la cicatriz si la tensión resultante no lleva al resultado previo a la cirugía.
5. Ensanchamiento: Es consecuencia de la excesiva tensión entre los bordes. Se observa meses después de retiradas las suturas de la intervención inicial. Será prudente esperar hasta el ensanchamiento máximo, valorar la calidad de la piel alongada para tratar de optimizarla, considerar rellenos subcutáneos y tratar trastornos pigmentarios superficiales.
6. Síntomas: Prurito, escozor son signos de actividad. Pueden ser aliviados con moduladores suaves como la luz pulsada o láseres pulsados con potencias bajas.
7. Despigmentación: Pueden requerir intervenciones especiales como microinjertos pero se debe iniciar con los láseres fraccionados como una medida de activar la repoblación de melanocitos en la zona despigmentada.
8. Deformidades de los bordes: Es una consecuencia inevitable en algunos cierres pero predecible en buena parte de los cierres puesto que se trata de aproximar los mismos bordes cutáneos y subcutáneos para prevenir deformidades.
9. Hiperpigmentación: Es consecuencia de traumas en la superficie de la piel con incontinencia pigmentaria de la zona. Se ha tratado esta complicación con hidroquinona en altas dosis, peelings y láseres fraccionados con buen resultado.
Estrías:
Son cicatrices atróficas generadas por la distensión extrema de la piel como consecuencia de cambios en el volumen corporal. Cuando las estrías son más superficiales con escasa pérdida de la dermis, los láseres fraccionados como el Fraxel generan un efecto de mejoría más rápido mejor que el observado con tratamientos médicos basados en cremas. El tratamiento debe continuarse hasta obtener la máxima mejoría y sostenerse al menos 3 años teniendo en cuenta que este es el lapso de tiempo que demora la piel en perder la memoria de la estría y aceptar la nueva constitución.
Eliminar huequitos del acné
Eliminar los pequeños huequitos del acné comienza con el análisis de su extensión, número y profundidad.
Cuando los huequitos del acné son superficiales, resulta mejor nivelarlos con el láser de Erbio-YAG pero cuando son más profundos, se deberá escoger entre las diversas posibilidades de revisiones microquirúrgicas como: Punchs, subincisiones, rellenos, láseres fraccionados o todos los anteriores.
Eliminar cada uno de los huequitos dejados por el acné requerirá una evaluación individual para definir su mejor posibilidad de corrección. Lo cierto es que con el láser no se excluyen todos los recursos técnicos microquirúrgicos ya probados y pretender eliminar cada uno de los diferentes huequitos que deja el acné con el mismo instrumento es muy difícil.
El proceso de eliminar los huequitos del acné puede ser corto con la microcirugía o más largo con el láser. El Láser no será alternativa a la microcirugía ni tampoco lo contrario. Microcirugía con o sin láser tienen sus campos bien definidos. En términos generales cuando los huequitos del acné son abundantes y muy juntos la microcirugía es más difícil de realizar y lo lógico será la utilización el láser fraccionado. Con el láser Fraxel se consiguen tratamientos más completos y zonas más amplias de atenuación o al menos; mejor de definición de aquellos huequitos que van a requerir microcirugía debido a que persisten hundimientos o levantamientos muy claros. Una vez se inicia el proceso del láser deberá tenerse en cuenta que lo preferible es la utilización de láseres que no dejen costras (Fraxel) pues se facilitará al paciente realizar más procedimientos y esto es lo más importante en este abordaje.
Eliminar los huequitos que deja el acné con dermoabrasiones extensas nunca ha sido popular a pesar de sus buenos resultados. Esto debido al postoperatorio en donde el enrojecimiento prolongado desanima al paciente a continuar el tratamiento. Cuando las dermoabrasiones son realizadas individual sobre cada sitio que realmente lo necesita hay mejor aceptación del tratamiento.