Todos los tratamientos no invasivos no han mostrado efectividad a largo plazo debido a que la mayoría de los pacientes no mantiene el nivel energético que perpetúe el resultado. Esto es, un adecuado equilibrio entre la dieta fraccionada y el nivel de incremento muscular faltante acompañado del ejercicio que se requiera. El paciente debe ser instruido de forma individual y adecuada. Debe ser muy bien valorado para guiarlo en la mejor forma posible. Buena parte de los pacientes conseguirán disminuir peso y esperar a que la retracción del tejido bariátrica compensa un estómago dilatado que pide más de lo que el cuerpo realmente necesita. El láser por su efecto coagulador y más preciso en el tejido graso se utiliza para destruirlo sin crear los hematomas y el mayor trauma que generan las liposucciones con curetas. El efecto puede no ser tan radical si el paciente no persiste en mantener un buen balance de su ingesta y su gasto calórico. En la actualidad los tratamientos se limitan a zonas no mayores de 100 centímetros cuadrados con volúmenes grasos estimados por sesión no mayores de 400 gramos por sesión.
Requiere la aplicación de anestésicos locales. No se realiza en personas con arritmias cardíacas, malas condiciones generales, trastornos de coagulación, infecciones generales o trastornos inmunes.
Laserlipólisis para Celulitis y adiposidades localizadas y lipomas
La laserlipólisis consiste en la destrucción de la grasa por medio del láser. El láser externo se encuentra en fase todavía experimental y la única forma real de "quemar" la grasa con láser es la exposición directa para lo cual se utilizan láseres que puedan ser transportados por medio de la fibra óptica. La fibra óptica permite llevar el láser hasta los cúmulos de grasa y vaporizarlos. Se han creado muchos equipos externos que utilizan diversas fuentes de energía incluyendo variadas fuentes de luz pero sus resultados siguen malos. Los láseres más usados para laserlipólisis son en definitiva quirúrgicos y la energía es conducida hasta la grasa para generar combustión. Solo pequeñas gotas de grasa pueden ser extraídas después del procedimiento. El procedimiento requiere la protección de la piel por medio de la infiltración con solución salina con la cual además se administran anestésicos locales evitando de esta manera la anestesia general. Debido a que la sonda es muy delgada y que se desliza con facilidad es posible obtener alguna homogeneidad en el sitio del tratamiento que se valora dentro del procedimiento por al ablandamiento de la zona y la reducción de volumen y hace posible realizar el procedimiento con mayor éxito en las zonas más pequeñas. En las zonas más amplías no es tan fácil aunque es positivo que difícilmente con esta técnica quedan las irregularidades resultantes de la extracción con la liposucción tradicional con el uso de cánulas.
Con relación al ultrasonido quirúrgico el cual se utiliza para obtener liposucción sin sangrado no es hoy todavía comparable debido a que son equipos muy distintos y ambos son usados con notables diferencias de aplicación en el tamaño de las cánulas y por lo mismo en sus indicaciones. La liberación de calor del ultrasonido es mucho mayor y por lo mismo, este se utiliza en áreas más grandes.
Los casos para laserlipólisis permiten que el paciente retorne solo a la casa y retome sus labores cotidianas sin incapacidad. La laserlipólisis no genera hematomas masivos, anemia, ni tampoco se han informado tromboembolismos pulmonares.
La mayor seguridad permite la reintervención de zonas aisladas de grasa posterior a liposucciones en donde las adherencias fibróticas no permiten el fácil paso de cánulas.
Algunas zonas de fácil sangrado con las liposucciones se convierten en un buen objetivo para la laserlipólisis.
Pequeños lipomas (superficiales) son vaporizados sin necesidad de incisiones en una intervención famosa por su elevada posibilidad de recurrencias.
Hemos también usado la laserlipólisis para la vaporización de desniveles de tejido graso en los bordes de cicatrices.
En la celulitis comienza a abrirse un campo que es prometedor pues se convierte en un instrumento que en combinación con las subincisiones puede conseguir efectos más inmediatos. El proceso puede ser muy largo pero complementa bien lo desniveles entre los abultamientos de la grasa y los hundimientos de la celulitis.
Aunque se han informado muchos reportes con relación a generar retracción de la piel en las zonas tratadas no hemos observado este efecto en forma patente. No hemos observado retracciones de la papada mejores que las conseguidas con la intervención tradicional. Por el contrario, uno de los peligros del procedimiento es ejercer un sobrecalentamiento de la piel y quemarla dejando cambios atróficos.
En el estado actual es más segura la lipólisis para la eliminación de pequeños depósitos de grasa. Su principal desventaja es que no corrige de forma inmediata defectos grandes debido a que no se realiza la succión a diferencia de la liposucción tradicional. En las zonas más grandes la no destrucción total de la grasa generará que la grasa restante continúe creciendo si la Obesidad se mantiene.